Por qué aúllan los perros

por qué aúllan los perrosHoy nos centraremos en una de las primeras y más gratas sorpresas que nos llevamos al compartir nuestra vida con un perro por primera vez: nuestro perro aúlla.

Es algo usual y sin embargo, nos sorprende y nos hace gracia cuando nuestro peludo maltés comienza a aullar como un pequeño lobito en miniatura.

Notamos que normalmente lo hace cuando intenta expresarnos algo más intenso, más sentido que lo que normalmente pretende decirnos con sus habituales ladridos.

Como dueños responsables, hemos de estar pendientes no sólo de proporcionarles los correctos alimentos para perro, de sus vacunas y sus paseos, sino también de todo aquello que quiera expresarnos y establecer con el una vía de comunicación.

Para muchas personas el aullido de un perro (o de un lobo) es síntoma de mal augurio, en román paladino “da mal rollo”. Y en efecto, así es, pero no por ningún motivo paranormal, ni porque detecte (como se dice en los pueblos) la muerte de alguien, sino porque normalmente es un sonido que los lobos suelen usar cuando se encuentran solos o en peligro y quieren detectar a algún miembro de su manada a quien echan en falta.

El aullido es habitual en los lobos ya que al tratarse de un sonido de una frecuencia bastante alta es capaz de recorrer enormes distancias por lo que es usado por éstos para orientarse.

Esa operatividad que tiene el aullido en los lobos, prácticamente se ha perdido en el perro doméstico, sin embargo, es uno de los principales síntomas de la ansiedad por separación. Efectivamente, cuando un perro se queda sólo en casa y nos echa de menos, entre lloros y ladridos, tenderá a aullar, como una sonora y lastimera llamada de socorro.

Ese comportamiento puede repetirlo en otras situaciones de ansiedad, no sólo por separación, sino también por ejemplo, al vernos llegar a casa, o en momentos de excitación.

Sin embargo, también hay veces que el perro aúlla de forma espontánea… o no tanto. A menudo lo hace imitando el sonido de alguna sirena, por ejemplo, que nosotros no somos capaces de oír pero ellos sí.

También, si nosotros comenzamos a aullar, el perro imitará ese mismo sonido, sobre todo si alguien de la familia no está en ese momento con nosotros.

Cómo educar a un perro cachorro

educar a un perro cachorroPara educar a un cachorro hay que hacerlo desde el principio. Se puede educar a un perro a cualquier edad, sin embargo, no hay nada más bonito y enriquecedor que educar a un perro cachorro cuando éste aún no sabe si sus comportamientos son adecuados o no. Para su propietario observar a lo largo del tiempo cómo todas sus enseñanzas van dando frutos es una experiencia inolvidable. Además, el vínculo que se crea con el perro es muchísimo más fuerte que cualquier otra relación con otro animal.

Pero, para educar a un cachorro no debemos jamás utilizar nuestros conocimientos humanos para educarle. Debemos en todo momento educarlo según su psicología. Solo de esta forma podremos enseñar a nuestro cachorro a interiorizar aprendizajes de forma rápida y eficaz. Esto debe ser así sencillamente porque somos dos especies distintas. Nos parecemos en muchas cosas, pero somos muy diferentes en otras.

Este aprendizaje debe partir del consenso familiar. En una familia donde un cachorro llega a formar parte de esa nueva manada, la familia debe establecer unas normas básicas de convivencia que deben cumplir todos los miembros por igual. Solo de esta forma el perro aprenderá sin problemas. Sin embargo, si un miembro le da una orden, pero otro miembro le da una orden contraria, estamos confundiendo al animal, quién no sabrá cuándo obra bien y cuando obra mal.

Para que el aprendizaje se lleve a cabo sin errores lo mejor es aprender, como propietario responsable, una base de psicología canina. No debemos esperar a que el perro cometa errores, porque aunque aprenderá, costará más cambiar esas conductas que ya están instauradas. Sin embargo, si te preocupas de aprender algo de psicología canina, no tengas dudas que cuando el cachorro llegue a casa todo será pan comido. Sin ninguna duda, las enseñanzas que hayas aprendido te ayudarán a educar a un perro de forma sana y equilibrada.

Nos hemos mudado

¡Hola a todos! Cómo educar a un cachorro se muda. Gracias por haber seguido este blog todo este tiempo, espero que os haya ayudado en la educación de vuestro cachorro!

No me voy, simplemente me mudo! La nueva página se llama igual pero sin el wordpress en la dirección:

http://comoeducarauncachorro.com/blog

Seguirás obteniendo la mejor información para educar a tu cachorro, actualizada diariamente, y con los mejores tips.

¡¡¡Nos vemos!!!

Cuándo adoptar un cachorro

Adoptar un cachorro a la edad adecuada es una decisión que marcará el comportamiento futuro de tu perro, tanto a nivel físico como mental. El cachorro tiene que pasar por unas etapas junto a su madre, que un ser humano no puede suplir.

La mejor edad para adoptar un cachorro es entre las 8 y 12 semanas (es decir, a partir de los 2 meses hasta los 3). Los cachorros, al igual que los humanos, atraviesan un periodo sensible de sociabilización entre las edades de 21 días hasta las 16 semanas. Este período también se llama el período crítico de sociabilización o de período de aprendizaje. Lo ideal es que si adoptes a tu cachorro a las 12 semanas de edad, por lo que tendrás un mes para adaptar a tu cachorro a tu estilo de vida y al mundo en que vive, es decir, a socializarlo. Seguir leyendo

Obediencia básica: enseñar a acudir a tu llamada

A partir de los 2 meses, el cachorro es una esponja a la hora de adquirir conocimientos, por tanto, no lo desaproveches y empieza cuanto antes a enseñarle todo lo que te propongas.

Cuando el cachorro es pequeño, y está escuchando cada momento diferentes palabras, le es complicado discernir cual de ellas se refiere a su nombre, por lo tanto, vas a realizar este ejercicio para que sepa acudir a tu llamada cuando quieras: Seguir leyendo

El cachorro adolescente

La adolescencia del cachorro se inicia a los cuatro meses y medio aproximadamente y dura hasta los dos años, a veces dura más y otras menos, por eso hablamos de aproximación.

Cuando hablamos de adolescencia, lo hacemos como si habláramos como los humanos adolescentes, porque realmente es una etapa en la que el ser humano y el cachorro adolescente hace prácticamente lo mismo: Seguir leyendo